“Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, más yo no me dejaré dominar de ninguna” (1 corintios 6:12)
De las cosas con las que nos encontramos en este mundo, aquellas que más hacen daño son las que parecen más provocadoras, más atractivas, fáciles e inofensivas, pero que en realidad cuando se prueban es tan difícil el salir de eso, muchas tan solo necesitas una ocasión para que se convierta casi como en un hábito. Como por ejemplo las deudas, el uso de las tarjetas de crédito o los créditos es de aquellas cosas que es más usado por las personas, pues es tan agradable ver algo, comprarlo de inmediato y decir en tu cabeza pagó después, cuando en realidad ni has visto tu presupuesto, y pensando en cuotas mínimas pues eso se ve fácil, la cuestión es que no siempre es solo un producto sino es uno tras otro, tras otro, tras otro hasta llegar a darte cuenta que has gasta más de la mitad del cupo.
Esta es nuestra historia estos 6 años de matrimonio, llegaron las tarjetas crédito a complicarnos la existencia, y claro no te miento nos han sacado de no tener para pagar un arriendo, pero hoy seguimos pagando ese arriendo 🤦♀️. Para este año 2022 esté es nuestro mayor reto, no deberle a nadie nada. Y es que realmente hemos visto como una deuda es como una enfermedad que se puede expandir hasta el momento de perder completamente el control de toda tu vida, tus finanzas, tus emociones hasta tu propia familia.
Este versículo definitivamente es la regla de oro para no perder la paz, en este caso en lo financiero. Sabias que las tarjetas de crédito o los créditos son de las cosas más usadas en todo el mundo. Pero, aunque se vea atractiva no quiere decir que me sirva, que sean correctas, que me ayuden a crecer como persona o me ayuden a llegar a la meta que había planeado, sin perder la paz, el ímpetu y la cordura. Ahora bien, ¿puedes tenerlas? Claro, pero debes entender lo siguiente es que no puedes dejar que eso te domine, que por tenerla te gane la gana de tener cosas y te desbordes en la locura de comparar, al punto en que pierdas todo control. Pero esto no es solo con que lo pienses o que lo leas aquí, o te levantes una mañana diciendo ¡OHH hoy ya no gastare!! Por qué créeme eso no va ha ocurrir, sino hasta que pidas la ayuda correcta.
Ese numero de emergencia o esa línea de ayuda se llama ESPIRITU SANTO, pues el tiene una herramienta que solo él puede dar, y que la puedes encontrar cuando se lo pides y tienes comunión con Dios, es una de sus frutos el Ultimo de la lista con exactitud, se llama DOMINIO PROPIO. Esté es el único que te ayudara a tener control de todas las cosas en tu vida, a tomar decisiones cargadas de sabiduría, a caminar hacia la meta sin perder la cabeza en el camino, a no saliste de la voluntad de Dios en medio de tanta tentación, a no endeudarte por que sí, sino más bien a disfrutar de lo que cada día tienes, a vivir feliz con lo que él cada día te da, a gozar de aquello que realmente tienes que es tuyo y sobre todo a vivir en LIBERTAD FINANCIERA.
“Señor, este año quiero que me llenes de dominio propio, porque quiero y anhelo que nuestra vida, matrimonio y familia estén libres de deudas por completo. Es en tu nombre Jesús. Amén