Durante tanto tiempo he hecho planes con mi vida, me he imagino como sería si tomara x o y decisión, pero realmente solo he sentido que me he desgastado emocional, mental y físicamente intentando llevar una vida soñada. Hoy sentada en la silla del comedor, escuchando una canción con audífonos porque todos duermen y con un café al lado no sé qué hacer, mis sueños se desboronar como un castillo en la arena donde pega el mar y es que no entiendo el futuro, no se a donde nos llevará el señor, pero algo que se es que mis lagrimas son la mejor oración que he podido tener durante tantos años de cristiana, ese silencio que guarda mi mente y mi alma al estar contemplando los pies de mi maestro.
Y es que realmente mis fuerzas se agotan mis anhelos dejan se ser importantes cuando por las circunstancias no veo claramente. Por ello mi único refugio es estar postrada como niña en los brazos de su padre acurrucada sin pensar en nada más de que allí estaré segura, allí pasará el mundo y sus pasiones para nada de eso me tocará, que mi dolor, mi corazón roto mi mente en angustia estar siendo sanadas, al punto en que me levantaré más fuerte, sabre que camino seguir y cada plan tendrá sentido. Pero hoy no lo se.
Siento que la vida se me va, que pasare por esta tierra siendo igual y esto es angustiante, porque mi mayor anhelo es dejar que él me llene, que él me use, que él realmente se manifieste en mí y que sin importar las cosas que puedan suceder estar anclada en su llamado. Y ver que mis hijos no se pierden, que mis decisiones no los afectaron, que mis angustias no los tocaron, que mi pecado no llego a ellos, sino que la libertad de cristo los tomo; es su sello, es su bandera es lo que realmente ellos son, que ellos cambiaran el mundo porque un día su mamá decisión cambiar el suyo postrada a los pies de alguien más grande que ella, más fuerte. más valiente, eternamente bueno y eternamente Rey. Esa es mi oración hoy. Que mis hijos sean levantados como guerreros que cambiaron el mundo, que sus vidas sean el instrumento de Dios para mostrar su amor a sus generaciones. Que cumplan con su llamado, que sus talentos, virtudes, fortalezas y debilidades este en el Señor.
Señor, no se que hacer, pero si se a donde ir. Ayúdame.