Una de las cosas que vemos regularmente en redes sociales, películas y series de mamá, es el uso constante y sonante de los chupos de entretención. Es fascinante ver cómo esos bebés se quedan quieticos y en silencio cuando lo tienen y hasta lo más sorprendente se quedan dormidos … Solos… No eso sí que es una maravilla.
Pero aunque parece fácil y extremadamente genial. Cada niño y bebé es completamente distinto y se adaptan a un chupo distinto también, unos son más exigentes y se adaptan al más costoso más que otros son considerados con el bolsillo y se adaptan al económico. Bueno pues este no fue un caso ajeno a mi, cuando tuvimos a nuestro primer bebé estaba tan feliz de amantarlo que definitivamente quería hacerlo hasta que cumpliera un año, pero al pasar los días ese anhelo comenzó a disiparse.
Cuando mi Josué tenía ya 8 meses nos enteramos que estábamos de nuevo embarazados y bueno imagínate, ahora ya no lo podía segir amamantando como lo había planeado, sino que teníamos que pasar al tetero, leche de tarros y el tan aclamado chupo.
En muchas ocasiones se lo colocaba pero lo que hacía él era botarlo lejos y si lo obligaba pues se ponía a llorar.
Más una noche dónde ya no me salía mucha leche, decidí cogerlo como si fuera amantarlo, me quedé a su lado y le puse su teterin. En un determinado momento lo acabo y comenzó a dar vueltas intentando quedarse dormido fue entonces donde le coloqué el aclamado chupo. Ese fue fácil dije!! me sentí tan alegre, pero vaya conflicto el que se me venía encima con doña Manuela (la de enmedio) desde que nació también quería quería amamantarla así como hice con Josué, pero está vez dije: es mejor hasta los 8 o 9 meses, ja pero comenzó acercarse el día y la hora y ella seguía siendo dependiente de mi al punto de que levantaba la casa a gritos si no se le ponía el pecho de inmediato, comencé hacer de todo, litera, un día coloque el tetero debajo de mi brazo para que supuestamente pensará que era mi pecho pero que ni con esas, ella sabía cuál era el lugar y ese claramente estaba muy lejos en otra le puse avena al tetero, en fin lo intente… ahora te podrías imaginar que si no le gustaba mucho el tetero pues mucho menos me recibía el chupo.
Comenzamos a comprar todos los que veíamos teníamos más de 5 teteros de todas las formas en casa y chupos jum ni se diga, pero lo logramos llegamos a los teteros que eran de su gustó, estaba tan perfectos , ellas no se atoraba ni se le venía mucha leche, no le daban gases mejor dicho fue perfecto, después de allí ahora venía el gran reto el Chupo.
De igual manera compramos algunos chiquitos, grandes, medianos, espichados y hasta gorditos. Pero un día me dio por comprar uno súper económico en el barrio y claro ese si le gusto 😒😒 más yo fui feliz.
Sabes aunque ellos a esa edad se adaptan rápido y fácil a los cambios esta transición no es sencilla, porque para ellos es ya no saber si la mami está o no. El tema de que podamos amantar a nuestros hijos y poder acariciarlos cuando están tan cerca le estamos diciendo cuanto los amamos, que daríamos la vida por ellos, y que sin importar lo estamos dando todo por verlos bien.
Solo te digo si estás en esa transición, tranquila, busca uno que se adapte a tu bebé, ten mucha paciencia pues así como el nuevo para ti también nlo es para ello. Entonces respira profundo porque ellos deben saber que aunque toman del Tete o cogen el chupo, su mamá siempre va ha estar allí, y pueden seguir sintiendo y escuchando el latido de su corazón.
Disfruta del ser mamá!!!
🤗
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